Privacidad del IMEI
Respuesta rápida
Por qué importa
El IMEI identifica tu aparato concreto, no un modelo. Es un dato con el que se puede seguir la pista de un equipo, así que merece el mismo cuidado que un número de serie o el número de tu tarjeta. Casi todos los sitios que ofrecen "consultar IMEI" lo mandan a un servidor. Nosotros no.
Las cinco promesas
1. Se calcula en tu navegador
La validación es matemática pura: el algoritmo de Luhn sobre 15 dígitos. No hace falta ningún servidor para eso, así que no lo usamos. Escribes el número y el resultado aparece sin que nada viaje por la red.
2. No hay formulario que pueda enviarlo
El campo del IMEI no está dentro de un <form>. Es una decisión deliberada: sin elemento de formulario no existe ningún camino por el que el navegador pueda enviar el valor, ni al pulsar Enter ni por un botón mal configurado. La promesa no depende de que recordemos cumplirla.
3. Nunca aparece en la dirección de la página
Una URL con tu IMEI acabaría en el historial del navegador, en el registro de acceso del servidor, en la cabecera Referer que se manda al siguiente sitio que visites y en cualquier proxy por el que pases. Por eso el número no se pone jamás en la dirección, ni en un parámetro de búsqueda, ni en el título de la página.
4. No lo guardamos
Ni en una base de datos, ni en un registro, ni en un archivo temporal. Si algún día tenemos que anotar algo relacionado, se anota enmascarado: se conservan los 8 primeros dígitos —que describen el modelo— y el resto se sustituye por puntos.
5. Ninguna analítica lo ve
No mandamos eventos con el número, ni con partes de él. La analítica que usamos, cuando está activada, es de las que no crean perfiles ni siguen a nadie entre sitios.
La única excepción, y es tuya
Hay un botón para consultar el TAC: los 8 primeros dígitos, que identifican el modelo del teléfono y no tu unidad. Millones de equipos iguales comparten el mismo TAC.
Cuando lo usas:
- Te enseñamos en pantalla exactamente los 8 dígitos que se van a enviar, antes de enviarlos.
- No pasa nada hasta que pulsas el botón. No hay envío automático.
- Los 7 dígitos restantes —el número de serie y el dígito de control— ni siquiera se incluyen en la petición.
- La consulta viaja en el cuerpo de una petición POST, nunca en la dirección, y se pide explícitamente que no se guarde en caché.
- El servidor rechaza cualquier valor que no sean 8 dígitos exactos. Si le llegara un IMEI completo no lo recortaría: lo descartaría. Recortar en silencio significaría que el número ya llegó.
- No se registra qué TAC se consultó.
Qué hay hoy detrás de esa consulta
Sin proveedor de consulta. No hay ninguna base de datos de TAC configurada. La validación del IMEI y la extracción del TAC funcionan igual, porque se calculan en tu navegador.
La base completa de asignaciones de TAC es de la GSMA, es de pago y su licencia no permite redistribuirla. No la copiamos ni la raspamos. Cuando no podemos responder, lo decimos y te enlazamos la comprobación oficial en vez de deducir un resultado.
Qué no hacemos, y no vamos a hacer
- No consultamos si un equipo está reportado: no tenemos acceso a esa base.
- No desbloqueamos equipos reportados, ni modificamos IMEI, ni saltamos bloqueos.
- No vendemos ni cedemos datos de nadie, porque no los recogemos.
Cómo comprobarlo tú
No hace falta que nos creas. Abre las herramientas de desarrollo de tu navegador (F12), ve a la pestaña Red y escribe un IMEI en el validador: no verás ninguna petición. Solo aparecerá una, con los 8 dígitos del TAC en el cuerpo, si pulsas el botón de consulta.
Resumen en una línea
Tu IMEI se queda en tu teléfono. Lo único que puede salir, si tú lo decides, son 8 dígitos que describen el modelo.